Definición
Una medida de la sensibilidad de un activo a los movimientos del mercado, normalmente estimada como la pendiente de la regresión de los rendimientos del activo sobre los rendimientos del mercado; cuantifica la exposición al riesgo sistemático.

Principio

Principio
El beta captura en qué medida los rendimientos de un activo se mueven con el mercado; en modelos que solo remuneran el riesgo sistemático, un beta mayor implica una mayor rentabilidad esperada por unidad de riesgo de mercado.

Demostración

Demostración
Si la regresión histórica de una acción arroja un beta de 1,3, entonces, ceteris paribus, la acción se espera que se mueva un 1,3 % ante un movimiento del mercado del 1 %; el beta se usa para escalar la prima de riesgo de mercado en cálculos del coste de capital propio.

Aplicación incorrecta

Aplicación incorrecta
Interpretar el beta como medida completa del riesgo (ignorando el riesgo idiosincrático y la liquidez), o estimarlo con un índice, frecuencia o ventana temporal inapropiados, puede producir estimaciones engañosas.

Consecuencia

Consecuencia
Una estimación adecuada del beta apoya la construcción de carteras, estrategias de cobertura y estimaciones del coste del capital; permite decisiones de diversificación separando exposición al mercado y riesgo idiosincrático.

Inversión

Inversión
Un beta negativo indica que los rendimientos tienden a moverse en sentido contrario al mercado, proporcionando una cobertura natural potencial; un beta cercano a cero implica escasa sensibilidad sistemática.

Límite

Límite
El beta depende del proxy de mercado elegido, la ventana de estimación, la frecuencia de retornos y el método econométrico; es una medida relativa de covarianza sistemática, no una medida absoluta de la volatilidad total.

Tensión semántica

Tensión semántica
Existe tensión entre beta y volatilidad (desviación estándar): beta mide el comovimiento con el mercado, la volatilidad la variabilidad total; un activo puede tener bajo beta y alta volatilidad y viceversa.

Síntesis

Síntesis
El beta es la estadística canónica del riesgo sistemático: estimado como la covarianza con el mercado dividida por la varianza del mercado, traduce la prima de riesgo de mercado en rentabilidades esperadas específicas del activo, requiriendo una especificación cuidadosa del índice y método de estimación.